La depresión está relacionada con un mayor riesgo de una variedad de otros problemas de salud, desde la diabetes hasta las enfermedades cardíacas, y es una causa importante de discapacidad física. La mejor medicina para combatirlo es la prevención.

6 Sugerencias para controlar la depresión

Hasta el 60% de las personas que experimentan un episodio importante de depresión experimentan otra depresión más adelante. Los investigadores han descubierto algunas técnicas que son útiles para combatirlo.

  1. Aprende a resolver problemas.A menudo, la depresión comienza con una dificultad en la vida que es difícil de superar. Sea proactivo y aprenda ahora mismo a resolver sus problemas. Piense en ello como una especie de mantenimiento preventivo de su mente. Comience por sentarse tranquilamente con papel y lápiz, luego tome nota de lo que lo hace infeliz e identifique tres acciones concretas que puede tomar para mejorar su situación. No olvide hacer una lluvia de ideas con sus amigos y familiares o programar una reunión sobre terapia cognitivo-conductual.
  2. Mira el lado positivo de las cosas.Muchos estudios han encontrado que los optimistas son menos propensos a sufrir depresión que los pesimistas. Aunque no todos son optimistas, todos pueden trabajar para lograr una mejor actitud. El optimismo comienza con la creencia de que incluso las cosas malas tienen un final. Por ejemplo, en lugar de quejarse de un mal jefe suponiendo que nada va a cambiar, un optimista identificará oportunidades de ascenso en otra parte de la empresa, actualizará su currículum y solicitará un nuevo y, con suerte, el mejor trabajo
  3. Manténgase conectado.Únase a una liga de bolos, un club de costura o un comité en la escuela o iglesia de su hijo; cada oportunidad es buena para establecer un contacto regular con los demás. Los investigadores han descubierto que tener una red social en la que confiar ayuda a protegerse contra la depresión.
  4. Haga ejercicio regularmente.Muchos estudios informan los beneficios emocionales del ejercicio y su capacidad para aliviar los síntomas de la depresión. La investigación también sugiere que las personas que lo hacen regularmente tienen menos probabilidades de experimentar un primer episodio de depresión. Además, el ejercicio intenso (como correr, baloncesto o fútbol) sería más efectivo que los menos intensos, como caminar o levantar pesas. Un estudio de personajes mayores con artritis descubrió que las clases aeróbicas ayudaban a revertir los síntomas de la depresión.
  5. Coma pescado y granos integrales.Se cree que dos comidas de salmón, caballa o atún por semana ayudan a combatir la depresión. Este tipo de pescado graso es una excelente fuente de ácidos grasos omega-3. Los estudios han demostrado que las mujeres que comían pescado a menudo reducen a la mitad su riesgo de desarrollar depresión en comparación con las mujeres que comían muy poco o nunca. Si no come pescado, hable con su médico sobre los suplementos de aceite de pescado que contienen al menos dos gramos de ácidos grasos omega-3. Los granos integrales son otro componente de una dieta saludable: tres cuartas partes de una taza de cereales integrales contienen aproximadamente 800 microgramos de ácido fólico, una vitamina B, muchos de los cuales están deprimidos. Los estudios han encontrado que los hombres que comieron 234 microgramos de ácido fólico por cada 1,000 calorías absorbidas redujeron su riesgo a la mitad de sufrir depresión en comparación con los hombres que consumieron solo 119 microgramos. Las lentejas, los garbanzos y las espinacas son otras excelentes fuentes de ácido fólico.
  6. Duerme bien por la noche.Los investigadores siempre han creído que el insomnio era un síntoma de depresión. Hoy, descubren que generalmente lo precede. Por supuesto, el insomnio puede ser un signo de un problema subyacente en su vida que puede conducir a la depresión, pero hay muchas pruebas que sugieren que los problemas del sueño per se pueden provocar síntomas de depresión.

La depresión es una enfermedad grave. Estas sugerencias están destinadas a ayudarlo a administrarlo mejor, pero no excluye la necesidad de consultar a un médico.